VALDEMURIEL

 


El monumento que toma su nombre de un manantial próximo cuyas aguas vierten al Rudrón se sitúa en las estribaciones del páramo a una altura de 941 m.. Se encuentra rodeado por una mancha de pinos de repoblación  entre los que pasta una cabaña de ovino no muy numerosa.

            La dificultad de los accesos naturales y el abandono y virtual desaparición de los antiguos caminos rurales, hace muy compli-cado llegar al monumento. Desde tubilla del Agua podremos acceder a él a pie, siguiendo el arroyo del manantial de Valdemuriel que discurre paralelo al desaparecido camino de tubilla a Sedano. Llegados a la fuente debere-mos penetrar en la mancha de árboles que se extiende al norte, topando a 250 metros con la tumba muy emboscada en la espesura del pinar aunque más bien en uno de sus bordes.

RITUAL, AJUARES Y DATOS SOBRE CRONOLOGÍA

            Desafortunadamente, Valdemuriel, pese a lo complicado de sus accesos, no ha escapado al sistemático saqueo que han padecido la casi totalidad de los dólmenes de La Lora. Por ello, el interior de la cámara estaba totalmente revuelto y apenas se pudieron recuperar unas docenas de huesos humanos muy fragmentados como prueba fehaciente de que el monumento fue lugar de inhumación colectiva. Del mismo modo, muy pocos fueron los elementos de ajuar hallados “in situ”, como no sea alguna cuenta de collar discoidal de pizarra, una magnífica hacha pulimentada de ofita (yacía junto a la base de uno de los ortostatos camerales ) y un par de microlitos geométricos, incrustados en la arcilla rojiza natural que tapizaba la base de la cámara. El resto del material fue recogido en las zonas removidas, sobre todo de la cámara y del extremo interno del corredor. Al margen de los típicos útiles laminares de silex (microlitos y hojas) hay que destacar la presencia del más completo ajuar cerámico de los megalitos de La Lora, con fragmentos de vasijas en forma globular decoradas a base de cordones aplicados con impresiones de circulitos, con escudillas hemisféricas lisas de excelente acabado, etc., todas ellas hechas a mano. Por último en Valdemuriel se halló parte de una espátula sobre tibia de ovicá-prido, concretamente  paralelas incisas.

            Una fecha C-14 obtenida a partir del análisis de restos de madera carbonizada hallados bajo el túmulo sitúa el inicio de la construcción de la tumba en la primera mitad del IV Milenio (3720+110 a C.), esto es, unas centurias antes que la de los grandes sepulcros de corredor es esta comarca de Sedano.

Estas notas han sido tomadas del libro DÓLMENES DE LA LORA, escrito por varios autores y publicado por la Junta de Castilla y León.