Las iglesias de Santa María, San Juan, San Miguel y la ermita de San Roque.

 


Los tres templos parroquiales conservan restos románicos; lo cual quiere decir que ya existían en torno al 1200 poco más o menos. Pero por los indicios que podemos apreciar sufrieron posteriormente reformas, ampliaciones y arreglos.

            La iglesia de San Juan, ahora cerrada al público en proceso de ruina, tiene una bóveda de cañón en arco ojival para el tramo que corresponde al lugar del pueblo. Carece de elementos artísticos. Su construcción quizás hubiera que retrotraerla a principios del siglo XV. El retablo, actualmente desarmado, parece del siglo XVI; exhibía unas hermosas tablas recogidas en Santa María con muy buen criterio ante la ola de robos, que asolaban diversos pueblos; se refieren a la vida del precursor, titular de la iglesia al evangelista San Juan, San Marcos y Padre eterno; un Cristo resucitado adornaba la puerta del sagrario. En el siglo XVII, estimamos se añadieron la zona del presbítero actual y la sacristía, cuando el bachiller Boca Negra se construía una capilla funeraria el 1.665; en ella dejo su escudo y la dotación para misas escrita. Perece que tuvo un altar secundario dedicado a San Agustín y otros dos altarcillos hubo dedicados a la Virgen y San Francisco; las piezas están trasladadas a Santa María desde 1982.

  De San Miguel ha llegado a nuestro siglo la torre románica desmantelada poco ha, como se dijo. Los restos de la nave que pueden contemplarse, inducen a pensar que fue reconstruida en torno al 1.600 aproximadamente. Sospechamos que el retablo de la capilla izquierda de Santa María procede de la parroquia de San Miguel; su hechura la datamos en torno al

La iglesia de Santa María, bien por necesidades de aplicación, bien por ruinas, ha debido a estar sometidas a obras en diversas épocas. La puerta es románica; los arcos de la nave lateral derecha ojivales con bóvedas de crucería, lo cual nos invita a fijar su levantamiento en torno al 1.500; La parte del coro ofrece similares características. Una pequeña nave o capilla en el lazo izquierdo esta cubierta con bóveda de cañón con arco de medio punto. (¿Será un resto del primitivo edificio?). El presbítero presente parece que fue un tiempo sacristía y en el siglo XVIII, al final, se habilitó para el menester que ahora tiene, siendo necesario correr la sacristía hasta su emplazamiento; en el exterior hay dos inscripciones con fecha de 1.731 y 1.800, que señalan estas modificaciones.

  El retablo mayor de Santa María lo consideramos como de la segunda mitad del siglo XVI. Su autor es desconocido. Se sabe que Juan de la Guerra, padre e hijo, realizaron trabajos de escultura para iglesias de los alrededores por estos años. ¿Saldría de sus manos esta pequeña y bonita obra? No muy diferentes son el de Covanera y Sargentes, por citar algunos próximos. A excepción de una pequeña Virgen románica, el resto de la imaginería resulta menos interesante. La torre de Santa María ha aprovechado, sin duda, paredes de la antigua fortaleza.

  La ermita de San Roque cercana a Santa María y San Miguel, tiene una inscripción a la puerta con el año “1.616”, si no hemos leído mal y otra en que vemos: “Añadióse año 1.690, Tomas de Cotillero Meledez”. Está desprovista de valores artísticos, salvo el que quiera darse a la espadaña. El  abogado de la peste es muy venerado por el vecindario; el edificio esta cuidado.

  De la ermita de San Quirce notamos que fue mandada demoler por la autoridad diocesana el 1.791.